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domingo, 26 de julio de 2015

GALIZA TEN OLLOS GRADES

Antón Beiras García
8 de octubre 1915 - 1 de Abril 1968


Próximo los 100 años de su nacimiento
Santiago 2015 

domingo, 31 de mayo de 2015

Un gallego desvela el mecanismo cerebral que permite ver a Wally
Abre una vía para tratar a personas que no discriminan los objetos del fondo
R. ROMARredacción / la voz, 31 de mayo de 2015. Actualizado a las 05:00 h. 

¿Dónde están los caballos? Si el mecanismo cerebral funciona bien discrimina entre el objeto y el fondo que lo rodea, pese a que en este caso las manchas de los caballos los camuflen entre las rocas y la nieve
Haga la prueba. Sobre una cartulina con un fondo verde, por ejemplo, coloque varios objetos de distintos tipos, tamaños y colores y, entre ellos, otro con forma de letra. ¿Es capaz de distinguirla en un vistazo rápido? Sí, sin ningún problema. Y lo hace porque su cerebro, en la reconstrucción de la realidad que realiza a partir de la información que le proporciona la visión, es capaz de discriminar los objetos (las formas) con respecto a lo que los rodea (el fondo), un mecanismo esencial para nuestra vida diaria y que ponemos a prueba continuamente. Pero puede ocurrir, especialmente en niños y ancianos, que el circuito cerebral que lo hace posible esté alterado. Los chavales no pueden diferenciar las letras, lo que se traduce en problemas de aprendizaje y menor rendimiento.
Tienen un problema para identificar las figuras respecto del fondo en que se encuentran, un déficit que hasta ahora se asociaba exclusivamente al mal funcionamiento de la corteza cerebral visual, la zona que se encuentra justo en la parte posterior de la cabeza. Sin embargo, el proceso es más complejo, tal y como acaba de descubrir un equipo interdisciplinario formado por el grupo de Neurociencia y Control Motor (NEUROcom) de la Universidade da Coruña, el Instituto de Oftalmología del University College de Londres y la Universidad de California en un artículo publicado en la revista científica PNAS.
Tálamo y corteza cerebral
Los investigadores han desvelado el mecanismo que utiliza el cerebro para discriminar el fondo de la forma, el mismo que, por ejemplo, nos permite identificar al célebre Wally, por muy escondido que esté entre una muchedumbre de personas y objetos. La corteza cerebral sigue manteniendo su influencia, pero no es la única protagonista, ya que debe coordinar su actividad con el tálamo, una estructura que se sitúa justo en la parte central del cerebro que tiene un papel muy relevante en los procesos de atención. Sin esta conexión, nuestra percepción de la realidad sería muy distinta.
«La retina recoge la información visual y la manda al interior del cerebro, al tálamo, en donde se establece un bucle de colaboración continuo con la corteza. La percepción visual es como el tango, es cosa de dos», resume Javier Cudeiro, director del grupo NEUROcom y de la Unidad de Estimulación no Invasiva del Instituto Arriaza de A Coruña y uno de los autores del estudio.
Aplicaciones prácticas
El hallazgo no solo supone un avance en el conocimiento de los mecanismos cerebrales, sino que también podría tener implicaciones prácticas. Hasta el momento, a los escolares con problemas en la discriminación entre el fondo y la forma, que se les detecta mediante un test, se les intenta corregir el déficit con entrenamientos en los que empiezan a distinguir una serie limitada de figuras para luego ampliar la muestra. Se trataría, en esencia, de forzar a su cerebro para recuperar una habilidad de la que carecen. Pero ahora, que ya se conoce con exactitud cuál es la zona del circuito que está alterado, se podría tratar de rehabilitarlo mediante técnicas de neuromejora. «Son técnicas no invasivas -explica Cudeiro Mazaira- como la estimulación por corriente directa o por magnetismo transcraneal».
El problema no solo afecta a los niños, sino también a las personas mayores, que con el tiempo van perdiendo esta habilidad natural, lo que repercute en su vida diaria. Si no distinguen los objetos con respecto al fondo tendrán dificultades, por ejemplo, al conducir.

¿Y los patos? En la naturaleza, el perfecto funcionamiento del mecanismo cerebral es esencial para la supervivencia de los animales. Les permite apreciar, por ejemplo, las presas que están camufladas al acecho. En este caso, tras los arbustos, los patos.

¿Dónde están los caballos? Si el mecanismo cerebral funciona bien discrimina entre el objeto y el fondo que lo rodea, pese a que en este caso las manchas de los caballos los camuflen entre las rocas y la nieve

Barrido secuencial de la atención. En esta imagen, entre los granos de café se puede distinguir una cabeza. Es como un Wally. En este caso el cerebro necesita hacer un barrido secuencial de la atención para identificar el objeto que intenta localizar. Sin la discriminación de fondo y forma sería imposible.

miércoles, 1 de abril de 2015

El retrovisor del futuro estará dentro del coche y será mucho más preciso


Un consorcio liderado por el CSIC desarrolla un novedoso espejo para los vehículos del futuro
La Voz de Galicia: 01 de abril de 2015




El retrovisor no es del todo fiable. A través del espejo se ven los automóviles que van detrás o que nos intentan adelantar, pero ¿a qué distancia exactamente se encuentran? Existe un margen de error porque la visión humana es binocular. Es decir, captura dos imágenes diferentes de una misma escena que después el cerebro las fusiona para proporcionar información sobre la profundidad del entorno, pero esta reconstrucción de la realidad pierde precisión cuando los objetos cercanos se reflejan en un retrovisor convencional.
La solución para mejorar la seguridad al volante pasa entonces por obtener una visión precisa de la realidad, lo que solo puede hacer a través de las tres dimensiones. Y esto es lo que ha hecho un consorcio liderado por el CSIC, que ha desarrollado un novedoso retrovisor para los vehículos del futuro. Los espejos laterales se sustituyen por una cámara en 3D, denominada técnicamente plenopática, situada en el exterior del vehículo, pero que a su vez reproduce una imagen tridimensional del entorno que puede observarse en un monitor ubicado en el interior del automóvil.
El sistema, pionero en el mundo, se enmarca dentro del proyecto Pleno3D, en el que participan el Instituto de Óptica del CSIC, el Instituto Tecnológico de Óptica, Color e Imagen, el Grupo Ficosa, Tedesys y GreenLight. La iniciativa está financiada por el Ministerio de Economía y por los fondos Feder de la UE.
«La ventaja que proporcionaría una cámara plenóptica frente a una tradicional reside en que mediante la utilización de una sola cámara la tecnología desarrollada permitiría proporcionar información adicional de las distancias reales a las que se encuentran los objetos», explica el investigador del CSIC Gabriel Cristóbal.
Para mejorar la calidad de la imagen que percibe el conductor, los investigadores están diseñando una cámara que reconstruirá el entorno tridimensional mediante tecnología de visión artificial. Esta cámara dispondrá de un número determinado de diminutas lentes para captar así multitud de imágenes en distintos ángulos y posiciones. El efecto es similar al de los ojos de una mosca. La suma de toda esta información ofrecerá una única imagen tridimensional que permitirá contemplar la escena desde determinadas perspectivas sin necesidad de utilizar gafas especiales.
El sistema también ofrecerá información en tiempo real en el monitor sobre la situación exacta de otros vehículos o peatones, así como de cualquier otro objeto que pueda dificultar una maniobra o un aparcamiento.



martes, 27 de enero de 2015

PROPUESTA PARA SU TRASLADO A LOS

 ESTADOS UNIDOS DE

 ANTÓN BEIRAS.

En 1967 recibe una oferta para que se traslade a realizar sus investigaciones a la Universidad de Columbia ( Corneal Center - New York)

El trabajo de investigación y publicaciones científicas hi­cieron de Antón Beiras, durante su corta vida, uno de los más importantes investigadores gallegos en el mundo de la Oftal­mología del siglo XX.

El reconocimiento de la labor investigadora de Beiras llegó a tal punto que algunas instituciones universitarias extranjeras quisieron incorporarlo a su equipo de docentes e investigadores, poniendo a su disposición medios con los que no contaba en España, pero él prefirió quedarse en su Galicia natal.


Un ejemplo del interés de las universidades de los EEUU, es el que se muestra en las dos cartas adjuntas.

El 12 de enero de 1967, después de largas correspondencias sobre sus investigaciones con la Universidad de Columbia, ins­titución que estaba convencida de que el doctor Beiras se incor­poraría a su plantilla de investigadores, recibió este una carta del doctor Ramón Castroviejo, investigador español residente en en Nueva York que en aquellos años era un referente mun­dial en la Oftalmología, la carta que se muestra en cima del texto.

El Corneal Centre (Institute of Ophthalmology of the Pres­byterian Hospital) de Nueva York, después de seguir con un equipo de este prestigioso Hospital las investigaciones y ponen­cias del doctor Beiras en España y en Europa, el 17 de febrero de 1967, le propuso su traslado a esta institución, como se recoge en la  carta que se adjunta.

lunes, 21 de abril de 2014

«Las prótesis visuales ya son una realidad, pero aún queda mucho»

El neurocientífico vigués José Manuel Alonso, director del Laboratorio de Neurociencia de la Universidad de Nueva York, trabaja en implantes para recuperar la visión

Escrito por:
redacción / la voz 21 de abril de 2014 18:21GMT




¡Gracias!Envíando datos... Espere, por favor.
El vigués José Manuel Alonso lleva más de quince años trabajando en Estados Unidos. alejandro alonso

Si los sordos pueden recuperar parte de la audición con prótesis auditivas, ¿por qué los ciegos no pueden hacer lo mismo con implantes visuales? Esta pregunta es la que intenta responder desde hace años el neurocientífico José Manuel Alonso (Vigo, 1964), que dirige el Laboratorio de Neurociencia Visual de la Universidad de Nueva York (Sunny), donde trabaja en prótesis visuales creadas a partir de impresoras 3D. Licenciado en Medicina por la Universidade de Santiago y doctorado en la Autónoma de Madrid, el neurocientífico lleva más de quince años en Estados Unidos, donde, tras conseguir una beca Fulbright, empezó a trabajar en el laboratorio del premio nobel Torsten Wiesel en la Universidad Rockefeller de Nueva York. El propio Torsten le pidió luego que se hiciera cargo de la beca que había mantenido su laboratorio durante 20 años, lo que consiguió con la nota más alta de la competición. Más tarde creó su propio laboratorio en la Universidad de Connecticut y ahora ha sido nominado para catedrático distinguido en la Universidad Estatal de Nueva York.
-Usted desveló recientemente el mecanismo neuronal que explica la ilusión óptica de Galileo. ¿Qué aplicaciones se derivan?
-Nuestro trabajo demuestra que el cerebro dedica más neuronas al procesamiento de objetos oscuros en fondo claro (como el texto de esta página) que a objetos claros en fondo oscuro. Podría explicar por qué la mayoría de nosotros preferimos leer texto en fondo blanco. También demuestra que el tamaño de los objetos se distorsiona más cuando hay poca luz de fondo, aunque sea suficiente para estimular los conos de la retina. Este resultado podría tener aplicaciones en miopía. Si la falta de luz aumenta la distorsión de las imágenes podría hacer que la miopía se desarrolle y progrese más rápido cuando nuestro sistema visual tiene que trabajar con luz artificial de baja intensidad.
-Lleva diez años trabajando en prótesis audiovisuales. ¿Puede explicar su proyecto?
-Utilizamos impresoras 3D de alta resolución para construir una microplataforma que acomoda múltiples microagujas de platino que insertamos y movemos dentro del cerebro. Llevamos más de 10 años, pero el progreso es lento. En colaboración con Harvey Swadlow, en la Universidad de Connecticut, demostramos que estas microagujas funcionan durante varios años dentro del cerebro y causan un mínimo daño del tejido cerebral, lo que no ocurre con otras prótesis cerebrales que se están utilizando para el tratamiento de párkinson y dolor crónico.
-¿Son mucho más complejas que las auditivas?
-El número de agujas que estamos utilizando por ahora es muy reducido y, aunque las prótesis auditivas han dado buen resultado con solo 22 electrodos, la cóclea (el aparato receptor para audición) tiene solo 3.500 células receptoras, mientras que la retina (el aparato receptor para visión) tiene más de 125 millones de receptores cuya información se transmite al resto del cerebro a través de un millón de neuronas en el nervio óptico. Claramente, las prótesis visuales van a necesitar muchos más electrodos que las auditivas.
-¿Cree que serán una realidad para las personas ciegas?
-Ya son una realidad. No muy lejos de Galicia, en Lisboa, William Dobelle implantó la primera prótesis visual en humanos en un instituto que creó en Portugal no hace muchos años. Dobelle llevaba 30 años desarrollando su prótesis y el paciente que la aceptó en el año 2000 ha pasado ya a la historia de la ciencia. Pero todavía queda un largo camino que recorrer hasta que esta tecnología funcione lo suficientemente bien como para convertirse en práctica común en la clínica.
-¿Y ustedes cuándo harán ensayos clínicos?
-Están todavía muy lejos, probablemente a más de diez años.

José Manuel Alonso director del laboratorio de neurociencia universidad de nueva york

domingo, 2 de marzo de 2014


Un vigués desentraña el misterio de Galileo

Un equipo de neurocientíficos liderado por José Manuel Alonso desvela la ilusión óptica que sorprendió al genio

ágatha de santos | vigo 02.03.2014 | 13:56 FARO DE VIGO.

Los dos puntos son idénticos, aunque el blanco parezca mayor. // SNIC

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Siempre se ha dicho que el negro hace más delgado y hasta cierto punto es cierto. Un equipo de investigadores de la Universidad de Nueva York, liderado por el neurocientífico vigués José Antonio Alonso, demuestra que esto se debe a una ilusión óptica, ya que el ojo humano percibe de forma distinta los objetos claros y oscuros. Este fenómeno visual ya desconcertó a Galileo Galilei, que se preguntaba por qué Venus parecía ser ocho o diez veces más grande que Júpiter cuando se contemplaban a simple vista. Cuatro siglos después, la respuesta viene de la mano de un científico gallego.
¿Por qué nos vemos más delgados con ropa negra que con ropa blanca? La respuesta no está en la prenda, sino en la distinta forma en que el ojo humano percibe los objetos brillantes y los oscuros. Es el mismo fenómeno visual que explica por qué nos cuesta menos leer un texto negro sobre blanco que uno blanco sobre negro o por qué si contemplamos a simple vista Venus y Júpiter, el primero, a pesar de ser mucho más pequeño, parece ser ocho o diez veces más grande que el gigante gaseoso. Este fenómeno desconcertó a Galileo Galilei, que ya se refirió a él en 1632, y fue asumido por las generaciones posteriores de científicos, que lo compararon con lo que ocurre con el vaho en una lente empañada. Sin embargo, la ciencia no lograba dar con la respuesta.
Ahora, científicos del laboratorio de neurociencia de la Universidad Estatal de Nueva York que dirige el investigador vigués José Manuel Alonso han desentrañado este misterio al constatar que la respuesta neuronal es distinta en función de que el ojo perciba un objeto claro o uno oscuro. Según el estudio, que publica la prestigiosa revista "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS), en la retina hay distintos mecanismos que se activan cuando llega información desde el exterior. Si se trata de un objeto brillante en un entorno oscuro, como una estrella en el cielo nocturno, se activa el canal de información neuronal llamado ON. Sin embargo, si lo que se está viendo es un objeto oscuro en un fondo claro, como un lunar negro en una hoja de papel blanco, se activa el canal OFF.
Tras estudiar las respuestas de las neuronas en el sistema visual del cerebro, los científicos constataron que los estímulos oscuros producen una respuesta fiel que representa exactamente el tamaño del objeto, mientras que los estímulos con luz ofrecen una respuesta exagerada. "En nuestro estudio demostramos una diferencia entre las respuestas de células ON y OFF que podría explicar la ilusión visual descrita por Galileo hace 400 años. Demostramos que las respuestas de las células ON distorsionan el tamaño de los objetos más que las células OFF y esta distorsión aumenta con el brillo de los objetos (objetos más brillantes se ven mas grandes) y con la luz de fondo (objetos en fondos mas oscuros se ven más grandes)", explica Alonso, licenciado en Medicina por la Universidad de Santiago y doctor en Neurociencia por la Autónoma de Madrid.
Por esta razón, cuando Galileo contemplaba directamente el cielo, veía al brillante y pequeño Venus mucho mayor que Júpiter, el planeta más grande del Sistema Solar. La neurociencia explica ahora esta paradoja. "Aunque el tamaño físico de Júpiter es mayor, Venus es mucho más brillante porque está más cerca del Sol y de la Tierra. Debido a su brillo, Venus tiene una corona radiante mas grande que Júpiter. Nuestro trabajo indica que la corona radiante que describió Galileo es mayor en Venus que Júpiter porque las células ON distorsionan más el tamaño del planeta más brillante que es Venus", detalla.
Según el investigador, esta distorsión empieza en la misma retina, en los fotorreceptores, las células que transforman la luz en electricidad. Alonso añade que este fenómeno visual no sólo afecta a cómo percibe el ojo humano objetos en el espacio, sino a la visión en general. "Nuestros resultados podrían ayudar a explicar porque la mayoría de nosotros preferimos leer letras negras en fondo blanco en vez de letras blancas en fondo oscuro", comenta.
Este estudio no solo ha despertado interés en el campo de la neurociencia, sino también en el de la astronomía, interesada en saber por qué la distorsión es menor cuando se observa a través de un telescopio y hasta qué punto lo que percibe el ojo humano responde a la realidad de los objetos celestes.
"Estamos interaccionando con dos astrónomos de Estados Unidos para intentar entender este tema con más detalle. Según ellos, nuestro descubrimiento podría ayudar a entender otras inconsistencias en la astronomía sobre el tamaño de las manchas solares y los canales de Marte", asegura Alonso, que dirige desde 2002 este laboratorio de la Universidad Estatal de Nueva York, cuyas líneas de investigación se centran en estudiar los circuitos neuronales del cerebro encargados de procesar las imágenes visuales.

jueves, 9 de enero de 2014


Avances en Estrabismos

La Videoculografía 3D ayuda a decidir que intervención utilizar y los resultados que tendrá

Dr. Carlos Laria Ochaita / Información 07.01.2014 | 18:24

Imagen de una Videoculografía realizada a una niñaInformación


La técnica más moderna existente para el diagnostico de los estrabismos y nistagmus, es la denominada Videooculografía 3D, que nos aporta una precisión muy por encima de lo que elojo humano es capaz de valorar. Actualmente teníamos un inconveniente supeditado a la necesidad de una cierta edad juvenil adulta para poder realizarla, pero desde hace unos meses en la Unidad de Estrabismos de Oftalmar en el Hospital Medimar Internacional de Alicante, disponemos de un nuevo equipo que nos permite su aplicación en edades mucho menores, pudiendo ya realizarse en niños.

Con esta técnica totalmente incruenta y que puede aplicarse como si de un juego se tratase, podemos registrar el movimiento de los ojos en los tres ejes del espacio y en distintas posiciones de la mirada, pudiendo realizar una grabación y analizarla en detalle, así como obteniendo una medición de la desviación con precisiones superiores a 0,1%, algo que hasta la fecha no era imaginable. Solamente mediante la colocación de unas gafas que nos permite graduar al paciente, junto con unas cámaras infrarrojas para el análisis de cada ojo independientemente, podemos en unos minutos tener un completo análisis de los movimientos oculares tanto horizontales, como verticales y lo que es más difícil, la torsión ocular, registro que en ocasiones era imposible de analizar.

Con todos estos datos, podemos decir que la Videooculografía 3D nos aporta una gran ventaja a la hora de decidir el tipo de intervención que se debe realizar en cada caso y sus resultados, especialmente en casos muy complejos como pueden ser los nistagmus, las parálisis oculares o los estrabismos que han sufrido varias intervenciones y por tanto requieren de una valoración mucho más precisa de la que hasta la fecha disponíamos.

Desde hace años venimos impartiendo Cursos y Ponencias en Congresos de la Especialidad a nivel Nacional e Internacional, así como hemos realizado múltiples estudios en revistas especializadas ofreciendo las ventajas y aplicaciones de esta técnica a compañeros especialistas de alto nivel, pues esta técnica requiere de grandes conocimientos para poder aprovechar toda la información que nos ofrece. Por ello estamos colaborando en el desarrollo de la misma para hacerla más accesible a oftalmólogos noveles, con lo cual pueda ampliarse su aplicabilidad.

En Alicante somos el primer y único Centro que dispone de esta técnica para niños y desde luego nuestra experiencia en este Campo nos hace poder decir que la cirugía del estrabismo y del nistagmus está sufriendo un cambio fruto de la mejor comprensión de la patología debido a la gran cantidad de información que nos ofrece una técnica que puede aplicarse no solo en estrabismos y nistagmus, sino también en neurología, en tratamientos de rehabilitación visual e incluso en pacientes que van a ser intervenidos de cirugía refractiva para evitar complicaciones postquirúrgicas. La Videooculografía 3D nos permite registrar lo que anteriormente exigía múltiples consultas y aun así no posibilitaba una valoración tan precisa como la que ahora tenemos a nuestro alcance.

Seguiremos presentando nuestros resultados a la comunidad científica, pero actualmente ya podemos decir que en Alicante la población que padece de problemas en el movimiento de sus ojos, tiene a su alcance el método más exacto de registro existente en la actualidad: la VideooculografÍa 3D.