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martes, 1 de septiembre de 2015

Las tabletas impiden en los menores de 5 años un buen desarrollo ocular

Los ópticos gallegos alertan sobre los riesgos del uso de los dispositivos electrónicos entre los más pequeños // Hasta los 18 años recomiendan un uso controlado de una hora al día.

ISABEL BLANCO. SANTIAGO
El CORREO GALLEGO – SANTIAGO

¿Quién no ha dejado su ordenador o móvil a un niño? Tanto es así que ya se suele decir que nacen con una tableta bajo el brazo. Pero cuidado, ya que su uso podría acarrear problemas en la salud visual de los pequeños. De hecho, ayer mismo el Colegio de Ópticos-Optometristas de Galicia ponía el foco en los efectos secundarios del uso de dispositivos electrónicos entre los menores de cinco años.
En este sentido, y para proteger el desarrollo visual de los niños, los ópticos de Galicia reclaman a las familias que no les permitan utilizar este tipo de aparatos a sus hijos hasta los seis años.


El presidente del Colegio de Ópticos-Optometristas de Galicia, Eduardo Eiroa, explica que con esta advertencia pretenden "llamar la atención sobre la conveniencia de prevenir enfermedades oculares en esta fase de crecimiento, durante la cual los niños adquieren unas cualidades visuales completas".

viernes, 21 de agosto de 2015

La cirugía que le dio una segunda mirada a Mabel, la niña guineana

Tras una iniciativa solidaria fue operada de estrabismo y se recupera en Trabada
VIVEIRO / LA VOZ, 21 de agosto de 2015. Actualizado a las 09:01 h.

Sin la ayuda de Venancio Fernández, la colaboración ciudadana y la profesionalidad del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, Dolores Bocara quizás nunca hubiera tenido la oportunidad de mirar el futuro con tanto optimismo. La campaña solidaria Mírame a los ojos permitió hacer público el problema de estrabismo que sufría Dolores Bocara, una niña guineana de 8 años. Y digo sufría, porque Dolores, conocida familiarmente como Mabel, fue sometida anteayer en la clínica de Oviedo a una operación quirúrgica que fue todo un éxito. Ayer recibió el alta y por la tarde ya descansaba en Vilafernando (Trabada), en la casa de Venancio, el impulsor de esta iniciativa solidaria para recabar fondos para financiar la operación.
«La niña se encuentra perfectamente», reconocía Venancio, quien tuvo palabras de agradecimiento para vecinos e instituciones que colaboraron con la causa y también para el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, que finalmente se encargó de financiar la operación. Venancio Fernández reconoce que los fondos recaudados -más de 2.000 euros- no llegarían para costear la intervención, pero serán necesarios para pagar otros gastos.
El próximo día 28 Venancio y Dolores emprenderán de nuevo viaje hacia Malabo, donde él trabaja y ella reside con su familia. Será el momento de volver a la rutina diaria y de poner a prueba la evolución de la pequeña, que regresará en diciembre a Oviedo para someterse a una revisión. Los fondos donados permitirán costear trámites y billetes y harán posible este nuevo desplazamiento. Venancio reconoció que la campaña tuvo un gran seguimiento y mucha repercusión en Guinea, incluso a nivel institucional. No descarta que el éxito de la campaña permita entablar lazos entre administraciones de ambos países. En días pasados ya se deslizó la posibilidad de hermanar pueblos de ambos países.

domingo, 26 de julio de 2015

GALIZA TEN OLLOS GRADES

Antón Beiras García
8 de octubre 1915 - 1 de Abril 1968


Próximo los 100 años de su nacimiento
Santiago 2015 

domingo, 31 de mayo de 2015

Un gallego desvela el mecanismo cerebral que permite ver a Wally
Abre una vía para tratar a personas que no discriminan los objetos del fondo
R. ROMARredacción / la voz, 31 de mayo de 2015. Actualizado a las 05:00 h. 

¿Dónde están los caballos? Si el mecanismo cerebral funciona bien discrimina entre el objeto y el fondo que lo rodea, pese a que en este caso las manchas de los caballos los camuflen entre las rocas y la nieve
Haga la prueba. Sobre una cartulina con un fondo verde, por ejemplo, coloque varios objetos de distintos tipos, tamaños y colores y, entre ellos, otro con forma de letra. ¿Es capaz de distinguirla en un vistazo rápido? Sí, sin ningún problema. Y lo hace porque su cerebro, en la reconstrucción de la realidad que realiza a partir de la información que le proporciona la visión, es capaz de discriminar los objetos (las formas) con respecto a lo que los rodea (el fondo), un mecanismo esencial para nuestra vida diaria y que ponemos a prueba continuamente. Pero puede ocurrir, especialmente en niños y ancianos, que el circuito cerebral que lo hace posible esté alterado. Los chavales no pueden diferenciar las letras, lo que se traduce en problemas de aprendizaje y menor rendimiento.
Tienen un problema para identificar las figuras respecto del fondo en que se encuentran, un déficit que hasta ahora se asociaba exclusivamente al mal funcionamiento de la corteza cerebral visual, la zona que se encuentra justo en la parte posterior de la cabeza. Sin embargo, el proceso es más complejo, tal y como acaba de descubrir un equipo interdisciplinario formado por el grupo de Neurociencia y Control Motor (NEUROcom) de la Universidade da Coruña, el Instituto de Oftalmología del University College de Londres y la Universidad de California en un artículo publicado en la revista científica PNAS.
Tálamo y corteza cerebral
Los investigadores han desvelado el mecanismo que utiliza el cerebro para discriminar el fondo de la forma, el mismo que, por ejemplo, nos permite identificar al célebre Wally, por muy escondido que esté entre una muchedumbre de personas y objetos. La corteza cerebral sigue manteniendo su influencia, pero no es la única protagonista, ya que debe coordinar su actividad con el tálamo, una estructura que se sitúa justo en la parte central del cerebro que tiene un papel muy relevante en los procesos de atención. Sin esta conexión, nuestra percepción de la realidad sería muy distinta.
«La retina recoge la información visual y la manda al interior del cerebro, al tálamo, en donde se establece un bucle de colaboración continuo con la corteza. La percepción visual es como el tango, es cosa de dos», resume Javier Cudeiro, director del grupo NEUROcom y de la Unidad de Estimulación no Invasiva del Instituto Arriaza de A Coruña y uno de los autores del estudio.
Aplicaciones prácticas
El hallazgo no solo supone un avance en el conocimiento de los mecanismos cerebrales, sino que también podría tener implicaciones prácticas. Hasta el momento, a los escolares con problemas en la discriminación entre el fondo y la forma, que se les detecta mediante un test, se les intenta corregir el déficit con entrenamientos en los que empiezan a distinguir una serie limitada de figuras para luego ampliar la muestra. Se trataría, en esencia, de forzar a su cerebro para recuperar una habilidad de la que carecen. Pero ahora, que ya se conoce con exactitud cuál es la zona del circuito que está alterado, se podría tratar de rehabilitarlo mediante técnicas de neuromejora. «Son técnicas no invasivas -explica Cudeiro Mazaira- como la estimulación por corriente directa o por magnetismo transcraneal».
El problema no solo afecta a los niños, sino también a las personas mayores, que con el tiempo van perdiendo esta habilidad natural, lo que repercute en su vida diaria. Si no distinguen los objetos con respecto al fondo tendrán dificultades, por ejemplo, al conducir.

¿Y los patos? En la naturaleza, el perfecto funcionamiento del mecanismo cerebral es esencial para la supervivencia de los animales. Les permite apreciar, por ejemplo, las presas que están camufladas al acecho. En este caso, tras los arbustos, los patos.

¿Dónde están los caballos? Si el mecanismo cerebral funciona bien discrimina entre el objeto y el fondo que lo rodea, pese a que en este caso las manchas de los caballos los camuflen entre las rocas y la nieve

Barrido secuencial de la atención. En esta imagen, entre los granos de café se puede distinguir una cabeza. Es como un Wally. En este caso el cerebro necesita hacer un barrido secuencial de la atención para identificar el objeto que intenta localizar. Sin la discriminación de fondo y forma sería imposible.

miércoles, 1 de abril de 2015

El retrovisor del futuro estará dentro del coche y será mucho más preciso


Un consorcio liderado por el CSIC desarrolla un novedoso espejo para los vehículos del futuro
La Voz de Galicia: 01 de abril de 2015




El retrovisor no es del todo fiable. A través del espejo se ven los automóviles que van detrás o que nos intentan adelantar, pero ¿a qué distancia exactamente se encuentran? Existe un margen de error porque la visión humana es binocular. Es decir, captura dos imágenes diferentes de una misma escena que después el cerebro las fusiona para proporcionar información sobre la profundidad del entorno, pero esta reconstrucción de la realidad pierde precisión cuando los objetos cercanos se reflejan en un retrovisor convencional.
La solución para mejorar la seguridad al volante pasa entonces por obtener una visión precisa de la realidad, lo que solo puede hacer a través de las tres dimensiones. Y esto es lo que ha hecho un consorcio liderado por el CSIC, que ha desarrollado un novedoso retrovisor para los vehículos del futuro. Los espejos laterales se sustituyen por una cámara en 3D, denominada técnicamente plenopática, situada en el exterior del vehículo, pero que a su vez reproduce una imagen tridimensional del entorno que puede observarse en un monitor ubicado en el interior del automóvil.
El sistema, pionero en el mundo, se enmarca dentro del proyecto Pleno3D, en el que participan el Instituto de Óptica del CSIC, el Instituto Tecnológico de Óptica, Color e Imagen, el Grupo Ficosa, Tedesys y GreenLight. La iniciativa está financiada por el Ministerio de Economía y por los fondos Feder de la UE.
«La ventaja que proporcionaría una cámara plenóptica frente a una tradicional reside en que mediante la utilización de una sola cámara la tecnología desarrollada permitiría proporcionar información adicional de las distancias reales a las que se encuentran los objetos», explica el investigador del CSIC Gabriel Cristóbal.
Para mejorar la calidad de la imagen que percibe el conductor, los investigadores están diseñando una cámara que reconstruirá el entorno tridimensional mediante tecnología de visión artificial. Esta cámara dispondrá de un número determinado de diminutas lentes para captar así multitud de imágenes en distintos ángulos y posiciones. El efecto es similar al de los ojos de una mosca. La suma de toda esta información ofrecerá una única imagen tridimensional que permitirá contemplar la escena desde determinadas perspectivas sin necesidad de utilizar gafas especiales.
El sistema también ofrecerá información en tiempo real en el monitor sobre la situación exacta de otros vehículos o peatones, así como de cualquier otro objeto que pueda dificultar una maniobra o un aparcamiento.



martes, 27 de enero de 2015

PROPUESTA PARA SU TRASLADO A LOS

 ESTADOS UNIDOS DE

 ANTÓN BEIRAS.

En 1967 recibe una oferta para que se traslade a realizar sus investigaciones a la Universidad de Columbia ( Corneal Center - New York)

El trabajo de investigación y publicaciones científicas hi­cieron de Antón Beiras, durante su corta vida, uno de los más importantes investigadores gallegos en el mundo de la Oftal­mología del siglo XX.

El reconocimiento de la labor investigadora de Beiras llegó a tal punto que algunas instituciones universitarias extranjeras quisieron incorporarlo a su equipo de docentes e investigadores, poniendo a su disposición medios con los que no contaba en España, pero él prefirió quedarse en su Galicia natal.


Un ejemplo del interés de las universidades de los EEUU, es el que se muestra en las dos cartas adjuntas.

El 12 de enero de 1967, después de largas correspondencias sobre sus investigaciones con la Universidad de Columbia, ins­titución que estaba convencida de que el doctor Beiras se incor­poraría a su plantilla de investigadores, recibió este una carta del doctor Ramón Castroviejo, investigador español residente en en Nueva York que en aquellos años era un referente mun­dial en la Oftalmología, la carta que se muestra en cima del texto.

El Corneal Centre (Institute of Ophthalmology of the Pres­byterian Hospital) de Nueva York, después de seguir con un equipo de este prestigioso Hospital las investigaciones y ponen­cias del doctor Beiras en España y en Europa, el 17 de febrero de 1967, le propuso su traslado a esta institución, como se recoge en la  carta que se adjunta.

lunes, 21 de abril de 2014

«Las prótesis visuales ya son una realidad, pero aún queda mucho»

El neurocientífico vigués José Manuel Alonso, director del Laboratorio de Neurociencia de la Universidad de Nueva York, trabaja en implantes para recuperar la visión

Escrito por:
redacción / la voz 21 de abril de 2014 18:21GMT




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El vigués José Manuel Alonso lleva más de quince años trabajando en Estados Unidos. alejandro alonso

Si los sordos pueden recuperar parte de la audición con prótesis auditivas, ¿por qué los ciegos no pueden hacer lo mismo con implantes visuales? Esta pregunta es la que intenta responder desde hace años el neurocientífico José Manuel Alonso (Vigo, 1964), que dirige el Laboratorio de Neurociencia Visual de la Universidad de Nueva York (Sunny), donde trabaja en prótesis visuales creadas a partir de impresoras 3D. Licenciado en Medicina por la Universidade de Santiago y doctorado en la Autónoma de Madrid, el neurocientífico lleva más de quince años en Estados Unidos, donde, tras conseguir una beca Fulbright, empezó a trabajar en el laboratorio del premio nobel Torsten Wiesel en la Universidad Rockefeller de Nueva York. El propio Torsten le pidió luego que se hiciera cargo de la beca que había mantenido su laboratorio durante 20 años, lo que consiguió con la nota más alta de la competición. Más tarde creó su propio laboratorio en la Universidad de Connecticut y ahora ha sido nominado para catedrático distinguido en la Universidad Estatal de Nueva York.
-Usted desveló recientemente el mecanismo neuronal que explica la ilusión óptica de Galileo. ¿Qué aplicaciones se derivan?
-Nuestro trabajo demuestra que el cerebro dedica más neuronas al procesamiento de objetos oscuros en fondo claro (como el texto de esta página) que a objetos claros en fondo oscuro. Podría explicar por qué la mayoría de nosotros preferimos leer texto en fondo blanco. También demuestra que el tamaño de los objetos se distorsiona más cuando hay poca luz de fondo, aunque sea suficiente para estimular los conos de la retina. Este resultado podría tener aplicaciones en miopía. Si la falta de luz aumenta la distorsión de las imágenes podría hacer que la miopía se desarrolle y progrese más rápido cuando nuestro sistema visual tiene que trabajar con luz artificial de baja intensidad.
-Lleva diez años trabajando en prótesis audiovisuales. ¿Puede explicar su proyecto?
-Utilizamos impresoras 3D de alta resolución para construir una microplataforma que acomoda múltiples microagujas de platino que insertamos y movemos dentro del cerebro. Llevamos más de 10 años, pero el progreso es lento. En colaboración con Harvey Swadlow, en la Universidad de Connecticut, demostramos que estas microagujas funcionan durante varios años dentro del cerebro y causan un mínimo daño del tejido cerebral, lo que no ocurre con otras prótesis cerebrales que se están utilizando para el tratamiento de párkinson y dolor crónico.
-¿Son mucho más complejas que las auditivas?
-El número de agujas que estamos utilizando por ahora es muy reducido y, aunque las prótesis auditivas han dado buen resultado con solo 22 electrodos, la cóclea (el aparato receptor para audición) tiene solo 3.500 células receptoras, mientras que la retina (el aparato receptor para visión) tiene más de 125 millones de receptores cuya información se transmite al resto del cerebro a través de un millón de neuronas en el nervio óptico. Claramente, las prótesis visuales van a necesitar muchos más electrodos que las auditivas.
-¿Cree que serán una realidad para las personas ciegas?
-Ya son una realidad. No muy lejos de Galicia, en Lisboa, William Dobelle implantó la primera prótesis visual en humanos en un instituto que creó en Portugal no hace muchos años. Dobelle llevaba 30 años desarrollando su prótesis y el paciente que la aceptó en el año 2000 ha pasado ya a la historia de la ciencia. Pero todavía queda un largo camino que recorrer hasta que esta tecnología funcione lo suficientemente bien como para convertirse en práctica común en la clínica.
-¿Y ustedes cuándo harán ensayos clínicos?
-Están todavía muy lejos, probablemente a más de diez años.

José Manuel Alonso director del laboratorio de neurociencia universidad de nueva york